El partido de la Euro-2020 entre Dinamarca y Finlandia fue interrumpido en la primera mitad. La causa fue un incidente poco antes del descanso, cuando el mediocampista danés Christian Eriksen se desplomó en el campo y requirió asistencia médica prolongada.
El balón se lanzó desde la banda hacia Eriksen. Él devolvió el balón a su compañero y se derrumbó en el campo, perdiendo el conocimiento. Un equipo médico apareció en el campo, realizando reanimación cardiopulmonar, y se utilizó un desfibrilador. Según un ex médico de la selección rusa de fútbol, estas medidas se emplean en casos de parada cardíaca.
Se prestó asistencia médica durante aproximadamente 15 minutos. Todo este tiempo, los jugadores de la selección danesa bloquearon la vista de Eriksen con sus cuerpos, impidiendo que los operadores capturaran al jugador. Finalmente, después de 15 minutos de asistencia, la camilla con el jugador en ella fue cubierta con una tela, y los jugadores junto con los médicos sacaron al jugador del campo.
Después de dejar el estadio, a Eriksen lo llevaron en ambulancia. Según el comunicado de los daneses, ha recuperado la conciencia y se encuentra en el hospital. Los médicos continúan examinándolo.
Se decidió posponer el partido. La fecha y hora aún no se han anunciado.